sábado, 15 de diciembre de 2007

Pedro Salinas (Presagios), 1924

¡Hola a todos!

Para que José Bergamín no se sienta sólo en este blog me ha parecido apropiado acompañarlo con un poema de Pedro Salinas:

"¡Soledad, soledad, tú me acompañas
y de tu propia pena me libertas!
Solo, quiero estar solo:
que si suena una voz aquí a mi lado
o si una boca en la boca me besa,
te escapas tú vergonzosa y ligera.
Tan para ti me quieres
que ni al viento consientes sus caricias,
ni en el hogar el chasquido del fuego:
o ellos o tú.
Y sólo cuando callan fuego y viento
y besos y palabras,
te entregas tú por compañera mía.
Y me destila las verdades dulces
la divina mentira de estar solo."

¡Espero que os guste!

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